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17/9/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO CREACIÓN PATRICIOS

ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL REGIMIENTO DE INFANTERIA 1 "PATRICIOS"
El 15 de septiembre de 1806, con motivo de las invasiones inglesas y en respuesta a la proclama de Santiago de Liniers y Bremond, que invitaba a todos los ciudadanos a armarse contra el enemigo, se organizó el Regimiento de Infantería 1 “Patricios”. Así, frente a la inminencia del peligro y antes que la nación misma, nació la heroica “Legión de Patricios Voluntarios Urbanos”, compuesta por tres batallones de 1356 hombres y comandada por el teniente coronel Cornelio Saavedra. Por tanto, en esta fecha, celebramos un nuevo aniversario del nacimiento de la unidad más antigua de todas las armas, embrión del Ejército Argentino.
El Regimiento de Infantería 1 “Patricios” nació con motivo de la primera invasión inglesa al Río de la Plata, respondiendo a la proclama del Capitán de Navío Santiago de Liniers y Bremond, que convocaba a todos los ciudadanos a armarse contra el enemigo. Tuvo su bautismo de fuego el 5 de julio de 1807 defendiendo Buenos Aires durante la segunda invasión. Los colores de su uniforme y el bravo grito de “Patricios” estuvieron siempre, donde quiera que la Patria jugara su suerte a la verdad de las armas.
Fue su primer Jefe el, entonces, Teniente Coronel Don Cornelio Saavedra. Revistaron en las filas de esta gloriosa Unidad personalidades de la talla de Belgrano, Chiclana López y Planes, Pedriel, Diaz Velez y miles de valientes criollos que “Buenos Aires heroica ofrendó” para la noble misión de defender la libertad y los derechos del hombre.
Las Invasiones Inglesas fueron una serie de expediciones británicas que atacaron a las colonias españolas del Río de la Plata a principios del Siglo XIX. Los invasores ocuparon la ciudad de Buenos Aires en 1806 y fueron vencidos 46 días después por un ejército proveniente de Montevideo comandado por Santiago de Liniers.
En 1807 una segunda expedición tomó la plaza fuerte de Montevideo y permaneció en este enclave por varios meses. Un segundo intento de ocupación de la capital del Virreinato del Río de la Plata, en ese mismo año, fue exitosamente combatido por las fuerzas defensoras, que se componía no sólo de las tropas oficiales al servicio de la corona sino también de numerosas milicias urbanas, grupos de criollos a quienes se había armado y organizado militarmente. La resistencia del pueblo y su participación activa en la defensa y la reconquista aumentó el poder y la popularidad de los líderes criollos e incrementó la influencia y el fervor de los grupos independentistas. Paralelamente, quedó en evidencia de la incapacidad de la metrópoli de defender a sus colonias en el contexto de los conflictos internacionales de la época. Estos motivos convierten a las invasiones inglesas en uno de los catalizadores de la causa emancipadora en la Argentina y gran parte de Hispanoamérica.
La Revolución de Mayo de 1810, eclipsaría la importancia de las invasiones inglesas. La cultura popular argentina sólo rescata el agua y el aceite hirviendo sobre las tropas invasoras. Sin embargo, fue en el cabildo abierto del 10 de febrero de 1807 cuando por primera vez prevaleció la voluntad del pueblo americano por sobre los intereses de España, ocasión en que se resolvió la destitución del representante del rey
El Regimiento de Infantería 1 “Patricios” estuvo presente en las jornadas de mayo de 1810, velando con sus armas el nacimiento de la Patria. Bajo la inspiración de su primer jefe, el Brigadier General Cornelio de Saavedra, aseguró la ejecución de la voluntad criolla en aquellos difíciles días que culminaron con la constitución de la Primera Junta de Gobierno, dando luego sobre la base de sus tres Batallones origen al Ejército cuando se organizó el 29 de Mayo,. Desde aquel momento participó en las jornadas decisivas de la guerra por la independencia y bajo las órdenes del General Belgrano.
Durante la Guerra de la Independencia, participó entre otras, en las gloriosas jornadas de Suipacha, San José, Las Piedras, Montevideo y Tucumán. Bravos en el triunfo y abnegados en la derrota, los Patricios supieron defender con su sangre el celeste y blanco del pabellón nacional. Durante la Guerra contra el Imperio del Brasil, inscribió páginas de gloria en su historial, participando en los combates de Bacacay e Ituzaingó.
En la década de 1840, participó exitosamente en el rechazo de las sucesivas incursiones anglo-francesas a las costas argentinas, alcanzando su mayor brillo en el Combate de la Vuelta de Obligado donde el valor de los Patricios, junto con los lugareños, volvió a trascender las fronteras del país, siendo motivo de admiración de los comandantes y tropas extranjeras. Participó activamente en la llamada “Guerra de la Triple Alianza”, destacándose por su valor y coraje, participando en Yatay, Paso de la Patria, Tuyutí, Estero Bellaco, Humaytá y Curupaytí, batalla en la que dejara heroicamente su vida en el campo de combate el Jefe del Regimiento, Teniente Coronel Don Manuel Rosetti.
En 1982, durante la “Gesta de Malvinas”, una de sus compañías tomó parte en la defensa de Puerto Argentino y en el combate de Monte Longdon, donde muere el Soldado Clase 63 Claudio Bastida.
Hablar de la historia del Regimiento de Infantería 1 “Patricios”, es hablar de los hechos más trascendentes de la historia de la Patria. Sus campañas, acciones de guerra, las numerosas condecoraciones obtenidas, el acabado cumplimiento de su misión presente, insertado en un Ejército moderno, sosteniendo las más caras tradiciones de la República, participando con sus hombres y mujeres en Organizaciones Militares de Paz en el exterior y en tareas de combate como Infantería de asalto aéreo, habla de la calidad y espíritu simple y noble de los soldados de la República.
Hoy, es el Regimiento Escolta del Jefe del Estado Mayor General del Ejército y del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, marcando su permanente presencia en el Cabildo de la Ciudad, La Plaza de la República y el Palacio de Gobierno, el monumento a la Bandera en Rosario, y otros lugares que a lo largo del País simbolizan nuestras Tradiciones.

13/8/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES

ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES
El 12 de agosto de 1806, tras 3 días de intensos combates las fuerzas inglesas, que desde el 25 de julio ocupaban Buenos Aires, capitularon ante el ejército reconquistador mandado por el capitán de navío don Santiago de Liniers. 
"Por las calles que conducen a la plaza Mayor, avanzan en tropel las fuerzas de la reconquista, envueltas en el humo de las explosiones y el retumbar de los disparos. Liniers, instalado con sus lugartenientes en el atrio de la iglesia de la Merced, ha perdido el control de las operaciones: sus soldados, mezclados con el pueblo que pelea a mano desnuda, no escuchan ya las voces de los oficiales, y se lanzan en un solo impulso a aniquilar al enemigo. Un diluvio de fuego se desata sobre las posiciones británicas en la plaza. Allí, al pie del arco central de la Recova, está Beresford, con su espada desenvainada, rodeado de los infantes escoceses del regimiento 71. Esta es la última resistencia. 
Las descargas incesantes abren sangrientos claros en las filas británicas. El jefe inglés comprende que ya no es posible continuar la lucha, pues sus tropas serán aniquiladas hasta el último hombre. Ordena entonces la retirada hacia el fuerte. Allí, momentos más tarde, iza la bandera de parlamento. 
Volcándose como un torrente en la plaza, las tropas y el pueblo llegan hasta los fosos de la fortaleza, dispuestos a continuar la lucha y exterminar a cuchillo a los británicos. En esas circunstancias, una vez más Hilarión de la Quintana es enviado por Liniers a negociar la rendición. Esta deberá ser sin condiciones. La muchedumbre, terriblemente enardecida, es a duras penas contenida. Se exige a gritos que Beresford arroje la espada. Un capitán británico lanza entonces la suya, en un intento por calmar a la multitud. Pero eso no conforma a la gente y Beresford debe aceptar, aun antes de que sus soldados hayan depuesto las armas, que una bandera española sea enarbolada sobre la cima del baluarte. 
Liniers está ahora a pocos metros de la entrada de la fortaleza, aguardando la salida de su rival vencido. Beresford, acompañado por Quintana y otros oficiales, marcha hacia Liniers a través de la multitud que le abre paso. El encuentro es breve. Los dos jefes se abrazan y cambian muy pocas palabras. Liniers, después de felicitar a Beresford por su valiente resistencia, le comunica que sus tropas deberán abandonar el fuerte y depositar sus armas al pie de la galería del Cabildo. Las fuerzas españolas rendirán, como corresponde, los honores de la guerra.
A las 3 de la tarde del 12 de agosto de 1806, el famoso regimiento 71 desfila por última vez en la plaza Mayor de Buenos Aires. Con sus banderas desplegadas los británicos marchan entre dos filas de soldados españoles que presentan armas, hasta el Cabildo, y allí arrojan sus fusiles al pie del jefe vencedor."

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PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES

ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES
El dia 11 de agosto de 1806 comienza la lucha en la ciudad de Buenos Aires. La infantería que trajo de la Banda Oriental el Capitán de Navío Santiago de Liniers y Bremond, con el apoyo de la caballería mandada por el Comandante Juan M. de Pueyrredón, ataca a las fuerzas inglesas que ocupaban la ciudad.
La reconquista de Buenos Aires era un hecho.

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES

ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES
Los acontecimientos se han precipitado: el 10 de agosto Santiago de Liniers ha intimado la rendición a Beresford; el pasado 4 de agosto habían desembarcaron en Las Conchas (actual Tigre), las fuerzas provenientes de la Banda Oriental, que al mando del capitán de navío don Santiago de Liniers, se proponían reconquistar la ciudad de Buenos Aires en manos inglesas. Se les reunieron allí y durante su marcha a San Isidro personal del Cuerpo Veterano de Blandengues de la Frontera, al mando del teniente coronel don Antonio de Olavarría y numerosos voluntarios montados que ya se habían enfrentado, el 1 de agosto, con las fuerzas invasoras en Perdriel. Con estos últimos, Liniers organizó ese mismo día el Cuerpo de Voluntarios Patriotas de Caballería (luego Húsares) los que puso a órdenes de don Juan Martín de Pueyrredón, a quien confirió el cargo de “comandante general de todos los voluntarios de Caballería Ligera”.
Ya el día 11 de agosto, el Jefe de la resistencia porteña ocupó la Plaza de toros con sus combatientes que ya casi sumaban 2000. La reconquista de Buenos Aires era un hecho.

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE CORACEROS POR ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES

ANIVERSARIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES
En el marco histórico de la primera invasión inglesa, se conmemora aquel día de 1806 en que Liniers, al mando de un grupo de criollos y españoles, atacó con éxito al ejército inglés invasor y reconquistó la ciudad de Buenos Aires.

"Por las calles que conducen a la plaza Mayor, avanzan en tropel las fuerzas de la reconquista, envueltas en el humo de las explosiones y el retumbar de los disparos. Liniers, instalado con sus lugartenientes en el atrio de la iglesia de la Merced, ha perdido el control de las operaciones: sus soldados, mezclados con el pueblo que pelea a mano desnuda, no escuchan ya las voces de los oficiales, y se lanzan en un solo impulso a aniquilar al enemigo. Un diluvio de fuego se desata sobre las posiciones británicas en la plaza. Allí, al pie del arco central de la Recova, está Beresford, con su espada desenvainada, rodeado de los infantes escoceses del regimiento 71. Esta es la última resistencia.
Las descargas incesantes abren sangrientos claros en las filas británicas. El jefe inglés comprende que ya no es posible continuar la lucha, pues sus tropas serán aniquiladas hasta el último hombre. Ordena entonces la retirada hacia el fuerte. Allí, momentos más tarde, iza la bandera de parlamento.
Volcándose como un torrente en la plaza, las tropas y el pueblo llegan hasta los fosos de la fortaleza, dispuestos a continuar la lucha y exterminar a cuchillo a los británicos. En esas circunstancias, una vez más Hilarión de la Quintana es enviado por Liniers a negociar la rendición. Esta deberá ser sin condiciones. La muchedumbre, terriblemente enardecida, es a duras penas contenida. Se exige a gritos que Beresford arroje la espada. Un capitán británico lanza entonces la suya, en un intento por calmar a la multitud. Pero eso no conforma a la gente y Beresford debe aceptar, aun antes de que sus soldados hayan depuesto las armas, que una bandera española sea enarbolada sobre la cima del baluarte.
Liniers está ahora a pocos metros de la entrada de la fortaleza, aguardando la salida de su rival vencido. Beresford, acompañado por Quintana y otros oficiales, marcha hacia Liniers a través de la multitud que le abre paso. El encuentro es breve. Los dos jefes se abrazan y cambian muy pocas palabras. Liniers, después de felicitar a Beresford por su valiente resistencia, le comunica que sus tropas deberán abandonar el fuerte y depositar sus armas al pie de la galería del Cabildo. Las fuerzas españolas rendirán, como corresponde, los honores de la guerra.
A las 3 de la tarde del 12 de agosto de 1806, el famoso regimiento 71 desfila por última vez en la plaza Mayor de Buenos Aires. Con sus banderas desplegadas los británicos marchan entre dos filas de soldados españoles que presentan armas, hasta el Cabildo, y allí arrojan sus fusiles al pie del jefe vencedor."

6/8/18

PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DEL DESEMBARCO EN EL PUERTO DE LAS CONCHAS

ANIVERSARIO DEL DESEMBARCO EN EL PUERTO DE LAS CONCHAS
El 4 de agosto de 1806, desembarcaron en Las Conchas (actual Tigre), las fuerzas provenientes de la Banda Oriental, que al mando del capitán de navío don Santiago de Liniers, se proponían reconquistar la ciudad de Buenos Aires en manos inglesas. Se les reunieron allí y durante su marcha a San Isidro personal del Cuerpo Veterano de Blandengues de la Frontera, al mando del teniente coronel don Antonio de Olavarría y numerosos voluntarios montados que ya se habían enfrentado, el 1 de agosto, con las fuerzas invasoras en Perdriel. Con estos últimos, Liniers organizó ese mismo día el Cuerpo de Voluntarios Patriotas de Caballería (luego Húsares) los que puso a órdenes de don Juan Martín de Pueyrredón, a quien confirió el cargo de “comandante general de todos los voluntarios de Caballería Ligera”.

3/8/18

PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO INICIO DE LA RECONQUISTA

ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES
El día 3 de agosto de 1806, a las 16.00hs de una neblinosa tarde, partió desde Colonia del Sacramento, Uruguay, hacia Buenos Aires la fuerza expedicionaria, que al mando del capitán de navío don Santiago de Liniers, se había organizado en la Banda Oriental con el objeto de reconquistar Buenos Aires, en poder de los ingleses. Ocultos en la niebla y favorecidos por el río en creciente, la navegación se realizó sin dificultades hacia la Punta de Los Olivos, pero el fuerte oleaje en el lugar hizo que Liniers, aprovechando los vientos reinantes, siguiera hacia el abrigado puerto de Las Conchas, donde la expedición desembarcó sin inconvenientes ayudados por Pueyrredón y sus paisanos.

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24/7/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA RECONQUISTA

ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA RECONQUISTA
El día 23 de julio de 1806 sale de la ciudad de Montevideo Santiago de Liniers y Bremond al frente de una columna para dar inicio a la Reconquista de la ciudad de Buenos Aires. La fuerza integrada por unos 600 hombres, se dirigió por tierra hasta la Colonia del Sacramento, para intentar desde allí el cruce del Río de la Plata, patrullado por buques ingleses en protección del gobierno británico establecido en Buenos Aires.