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19/12/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE INSTAGRAM DE GRANADEROS

ESCUADRÓN RIOBAMBA 
El Escuadrón Riobamba del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín” desfilando en la Plaza de Armas de la histórica Unidad de Palermo.

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¿POR QUE PAPA NOEL LLEVA ESA VESTIMENTA?

Quizá resulte difícil creerlo, pero el moderno Papá Noel o Santa Claus debe su vestimenta no a una antigua leyenda o temprana mitología sino a la Coca-Cola Company, y a continuación presentamos evidencias concretas para avalar nuestra extraña afirmación:
Hace mucho tiempo Papá Noel era presentado luciendo los más variados atuendos, a veces verdes, púrpura, celeste, azul oscuro, marrón o rojo, y algunas ilustraciones lo mostraban como una figura multicolor vestido con, por ejemplo, pantalones azules, chaleco amarillo y chaqueta roja. En algunos casos sus vestiduras mostraban adornos de piel marrón, negra o blanca, y a veces se lo veía cubierto íntegramente de pieles o de cueros.
En la cabeza solía llevar una corona de muérdago, un sombrero de copa, un casquete, un gorro de dormir o una puntiaguda capucha. En algunas ocasiones se lo presentaba
luciendo una corona hecha de copas de vino o de botellas, y con frecuencia sus manos sostenían un generoso vaso de vino.
También era habitual mostrarlo fumando una pipa de arcilla.
Asimismo variaba el corte de sus ropas que podían ser un sacón largo con zapatos o pesadas botas negras. A veces, en su rol de Papá Noel, se asemejaba a un próspero borrachón, y en otras ocasiones, en su rol de San Nicolás, más parecía un airoso obispo. En otras palabras, tiempo atrás distaba de ser una figura uniforme, y aquí ni siquiera nos es de utilidad Clement Moore quien dijo simplemente:
"Vestía con pieles de pies a cabeza, con sus ropas manchadas de ceniza y hollín."
Más tarde, y con frecuencia, se lo mostraba ataviado con un confortable enterizo de piel, pero el siglo XIX no produjo un estilo dominante.
Todo esto cambió alrededor de 1930. La Coca-Cola decidió utilizar a Papá Noel en su campaña publicitaria invernal, y en 1931 contrató a un artista norteamericano de nombre Haddon Sundblom, y le encomendó la misión de recrear y precisar la figura del viejo caballero. La imagen de Sundblom inundó el mercado desde comienzos de la década del 30 a comienzos de la del 60, y se convirtió en la imagen del obsequiador navideño.
De la variedad de colores que engalanaban las ilustraciones anteriores, Sundblom escogió aquellos que hacían juego con los colores oficiales de la Coca-Cola —rojo y blanco— y para cuando concluyó su campaña ya nadie pensó en mostrar a Santa Claus o Papá Noel en otros colores que no fuesen esos.
Descartó la corona de muérdago, el sombrero de copa, la mitra obispal y la capucha puntiaguda, seleccionando en cambio un gorro de dormir suelto, rojo con ribetes blancos y un pompón de idéntico color en la punta.
En reemplazo del enterizo de piel o un largo sacón, diseñó una túnica que llegaba hasta los muslos, ajustada por un ancho cinturón negro, la cual, como el gorro, lucía ribetes de piel blanca. También rojos eran los pantalones, enfundados en pesadas botas negras.
Desaparecieron los vasos de vino y la pipa de arcilla, reemplazados.., por qué otra cosa sino por una inofensiva botella de Coca-Cola. El viejo borracho de la pipa se convirtió en personaje circunspecto, vestido con alegres colores disneyanos, que exudaba alegría y generosidad de tío dispendioso. En suma, un visitante navideño higienizado, estrictamente para niños, que barrió con todos sus antecesores. Por la vía del cine trascendió las costas norteamericanas para convertirse en imagen mundialmente reconocida.
En la Gran Bretaña actual la mayoría de los Santa Claus responden al diseño americano, pero aún se ve la vieja versión de largo gabán, en especial en el norte. Hemos adoptado los colores rojo y blanco, pero parecemos renuentes a hacerlo con el gorro de dormir americano, prefiriendo retener la capucha que se nos antoja más digna.
Puede llegar a escandalizar a algunas personas el pensar que un fenómeno tan moderno como la Coca-Cola ha llegado a influenciar algo tan tradicional como la Navidad, pero a través de su historia las campañas publicitarias de esta empresa siempre han captado expertamente la tónica del momento. En la década del 30, durante los años de la Depresión, deben de haberse percatado que la gente deseaba una imagen cálida y generosa, y eso se lo dieron con esta nueva y querendona figura de Santa Claus. Con la llegada de los alocados años 60 de pronto pareció estar fuera de foco y fue prestamente reemplazado por las estrellas pop del momento, pero ya la imagen de Papá Noel creada por la Coca-Cola estaba firmemente establecida y, según sus propias palabras, "los cuadros del Santa de Sundblom habían capturado los corazones de todos para convertirse en la aceptada representación del viejo y alegre duendecillo".
Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

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PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE CAMPICHUELO

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE CAMPICHUELO
El 19 de diciembre de 1810 se produce un enfrentamiento durante la Campaña del Paraguay. El General Manuel Belgrano, caído el armisticio con los paraguayos, cruza el Río Paraná por el Paso de la Candelaria. Inmediatamente una pequeña fuerza mandada por el Ayudante Manuel Artigas ataca y derrota a fuerzas paraguayas atrincheradas en el Paso del Campichuelo.
La Junta de Buenos Aires determinó mandar una expedición a la Intendencia del Paraguay en atención a que se creía que allí había un gran partido por la revolución, que estaba oprimido por el gobernador realista Bernardo de Velasco y Huidobro. El 24 de septiembre de 1810 se le dieron instrucciones al abogado Manuel Belgrano para que iniciara las operaciones militares sobre el Paraguay. Luego de improvisar un pequeño ejército con tropas de Buenos Aires, Blandengues y milicianos de los pueblos por donde pasó, Belgrano se situó en el pueblo Misionero de Santa María de la Candelaria
Debido a que los realistas paraguayos habían retirado o destruido las embarcaciones del río Paraná, las fuerzas al mando de Belgrano debieron cruzarlo con balsas, botes y canoas construidas al efecto, llevando gran parte de las cargas en odres de cuero. El cruce se realizó el 19 de diciembre de 1810 a partir de la antigua capital misionera Candelaria. Belgrano cruzó al frente de una reducida fuerza: 800 hombres, mitad de caballería e infantería, con 6 cañones de pequeño calibre. A su frente se hallaban las avanzadas paraguayas realistas de 500 hombres al mando de Pablo Thompson.
Luego de avisar a los comandantes paraguayos de que serían atacados, Belgrano formó el ejército en la tarde del día 18, los arengó y los hizo desfilar hacia el puerto para que fueran observados por la guardia avanzada realista. Luego hizo subir algunas compañías a las balsas para probarlas y al anochecer envió de nuevo los soldados a los cuarteles, cuando los paraguayos de la orilla opuesta no podían verlos, haciéndoles creer que la invasión se estaba desarrollando.
Cerca de las 11 de la noche el baqueano Antonio Martínez y 10 voluntarios de los granaderos cruzaron el río para sorprender la guardia paraguaya, lo cual lograron retornando con 2 prisioneros, y dejando la impresión de que comenzaba el desembarco. Belgrano ordenó a las 2 de la madrugada del 19 de diciembre el embarque y salida de las tropas.
“Al salir el sol mandé al mayor general en el bote y fué con un ayudante y otros oficiales, á que reuniese la gente y presentase la acción; al mismo tiempo salió mi ayudante don Manuel Artigas, capitán del regimiento de América, con cinco soldados en el bote de cuero y el subteniente de patricios don Gerónimo Elguera, con dos soldados de su compañía, en una canoita paraguaya, por no haber cabido en las balsas. El bote de cuero emprendió la marcha y la corriente lo arrastró hasta el remanso de nuestro frente: insistió el bravo Artigas y fué á desembarcar en el mismo lugar que Elguera, es decir como á la salida del bosque por el Campichuelo. No estaba aun la gente reunida y solo habia unos pocos con el mayor general y sus ayudantes, entonces el valiente Artigas se empeñaba en ir atacar á los paraguayos; tuvo sus palabras con el mayor general y al fin llevado de su denuedo, seguido de don Manuel Espínola el menor, de quien hablaré en su lugar, de Elguera y de los siete hombres que habian ido en bote de cuero y canoa paraguaya, avanzó basta los cañones de los paraguayos, que después de habernos hecho siete tiros, sin causarnos el mas leve daño, corrieron vergonzosamente y abandonaron la artillería y una bandera, con algunas municiones.” Memorias del General Belgrano
El capitán de urbanos Domingo Soriano del Monje con sus 13 milicianos abandonó las tres piezas de artillería dejando despejada la costa.
Cerca del medio día Belgrano recibió aviso de que el pueblo misionero de Itapúa, distante cuatro leguas de Campichuelo, había sido abandonado precipitadamente por los milicianos paraguayos, por lo que envió al Mayor General José Machain con artillería a ocuparlo. Thompson con 40 milicianos abandonó canoas, un cañón y municiones, que fueron tomadas por Machaín sin lucha.
El día 20 cruzó Belgrano el río con el resto del ejército desde Candelaria a Itapúa, dejando una compañía de 100 hombres de Caballería de la Patria en Candelaria para custodiar las municiones. Por falta de caballos y ante el mal estado de la tropa, Belgrano se vio obligado a detenerse en la posición conquistada durante seis días, perdiendo así la posibilidad de perseguir a los realistas y aumentar su confusión.

18/12/18

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EN LA FINAL DE POLO
La Fanfarria Militar “Alto Perú” en la final del #125AbiertoArgentinoHSBC 🐴

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¿POR QUE PAPA NOEL BAJA POR LA CHIMENEA?

A los niños suele decírseles que cuando Papá Noel (o Santa Claus) visita sus hogares, lo hace introduciéndose por la chimenea. Esta representa una curiosa manera de acceder a una casa, y se ha recurrido a algunas ideas ingeniosas para explicar tal proceder.
Algunas autoridades relacionan este ingresar por la chimenea con la primitiva adoración del fuego, pero no existe evidencia que soporte esta teoría. Otros lo atribuyen a una vieja costumbre según la cual se limpiaban las chimeneas el día de Año Nuevo para permitir el ingreso de la buena
suerte durante el resto del año. Tal costumbre puede haber existido, pero no hay nada —salvo la conjetura— que la vincule a Papá Noel o a Santa Claus.
Para comprender la verdadera explicación del ingreso por la chimenea es importante recordar su origen. Todas las referencias modernas remiten al famoso poema "Una visita de San Nicolás", escrito en 1822 por el estudioso norteamericano Clement Moore a sus seis hijos jóvenes. En este poema describe a San Nicolás llegando en un trineo tirado por renos y aterrizando en el techo de su casa. Salió al exterior para ver qué sucedía:
"Entonces, en un santiamén oí sobre el techo la danza de los pequeños cascos, y al volver mi cabeza para retirarme
Santa Claus, de un salto, bajó por la chimenea".
Moore había incursionado en el campo de la antropología, y estudiado una vasta cantidad de mitos y leyendas de Navidad antes de sentarse a escribir lo que suponía un simple y puramente imaginativo cuento para niños, cuando en realidad su poema representaba una viva amalgama de una variedad de antiguas tradiciones, y parece que el arribo por vía de la chimenea tiene su origen en Finlandia.
Una vez trasladada la ubicación de la escena de una moderna casa occidental a una primitiva vivienda lapona el elemento de la chimenea se hace obvio. Los antiguos lapones
vivían en pequeñas carpas, similares a un iglú, cubiertas por
pieles de renos, hundidas en la tierra de modo que apenas si la parte superior era visible. La entrada era un hueco en el techo, a la vez vía de escape para el humo de su fuego, lo cual hacía que puerta y chimenea fuesen una misma cosa. De esta manera si Papá Noel/Santa Claus ingresaba por la puerta automáticamente descendía por la chimenea.
El poema de Clement Moore contiene dos importantes claves. Cuando llega el visitante sus renos se oían en el techo, lo cual armoniza con el entorno lapón. Por otra parte entra de un solo salto; no baja la chimenea, se arroja por ella. Esto carecería de sentido tomando en cuenta las altas chimeneas de nuestras casas, pero resulta una descripción perfecta de una choza lapona cubierta por pieles.
En la foto: Antigua chimenea construída por uno de los pioneros de Bariloche, Don Otto Meiling.
Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

17/12/18

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LA FANFARRIA MILITAR EN LUJÁN 
La Fanfarria Militar “Alto Perú” en la Basílica de Luján acompañando a los Veteranos de Malvinas durante la misa de acción de gracias.

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PAPA NOEL Y SANTA CLAUS

PAPA NOEL
En la antigüedad los hombres temían el duro invierno. Significaba experimentar terribles sufrimientos, y ellos procuraban convencer a las fuerzas de la naturaleza que fuesen benévolas con ellos e hiciesen de ese invierno una estación benigna.
Los vikingos representaban esto, vistiendo a alguien para representar el "Invierno", y lo agasajaban de la mejor manera posible. Los británicos adoptaron esta costumbre, y al representante lo denominaban "Viejo Invierno", "Vieja Navidad" o "Viejo Padre Navidad". Se lo invitaba a participar de todas las festividades, y se le suministraba comida y bebida para mantenerlo de buen humor. Se confiaba en que estos actos simbólicos de alguna manera influenciasen en los elementos.
En esta temprana encarnación Padre Navidad (Papá Noel para nosotros) no era portador de regalos para los pequeños, ni se introducía en las casas bajando por la chimenea. Simplemente ambulaba de casa en casa, golpeaba a las puertas, visitaba a los moradores e ingería comida y bebida, para luego seguir su camino cada vez más alegre.
Mucho después se llegó a confundirlo con Santa Claus, y hoy son para nosotros uno y el mismo, pese a sus muy distintos orígenes.

SANTA CLAUS
Santa Claus comenzó su vida como Nicolás, un santo obispo de la vieja ciudad costera de Myra, en lo que es ahora el sudoeste de Turquía. Hoy podemos ver las ruinas de su iglesia más o menos a una milla del pequeño y moderno pueblo de Decore. Nació el 280 D.C. en la cercana ciudad de Patara, unas ochenta millas costa arriba, y murió el 6 de diciembre de 345 en Myra. Posteriormente su cuerpo fue trasladado a Bari, Italia, donde permanece hasta hoy, y donde cada año se realiza una gran fiesta en su honor.
Se sabe poco de su vida a excepción de una serie de cuentos legendarios, en algunos de los cuales aparece como despojándose de su riqueza para darla a los pobres. En una de esas leyendas se detiene en una posada cuyo dueño poseía la horrible costumbre de hacer escabeche con muchachitos que conservaba en toneles de salmuera, "salándolos como cerdo' para servir a sus parroquianos. Nicolás logró salvar a tres muchachos asiáticos de esa suerte.
Debido a su generosidad al hacer regalos y a la protección que daba a los pequeños, se convirtió en un santo inmensamente popular a través de toda Europa donde se le dedicaron miles de iglesias. En Gran Bretaña solamente superan las cuatrocientas.
En varias regiones surgió la tradición de que si en su fiesta —el 6 de diciembre— los pequeños dejaban algo de comida para su caballo (o burro) él les dejaría unos caramelos, siendo éste el primer paso importante hacia el nacimiento de Santa Claus como dador de obsequios.
El país donde tuvo mayor acogida fue Holanda, y se dice que esto se debe a que fueron barcos holandeses quienes trajeron las primeras noticias de su existencia al norte de Europa. En holandés su nombre se convirtió en "Sinter Klaas" o "Sinter Claes". Cuando los holandeses llegaron al Nuevo Mundo y fundaron en el temprano siglo xvil un lugar llamado Nueva Amsterdam (luego rebautizado Nueva York) trajeron consigo sus costumbres Sinter Klaas, y la primera iglesia que erigieron llevó su nombre.
La pronunciación americanizada de Sinter Klaas fue "Santa Claus", y éste pronto se convirtió en su apodo. En poco tiempo Santa Claus perdió sus raíces mediterráneas para convertirse en una figura global, común a todos. A esta altura de los acontecimientos la iglesia cristiana lo prefería a muchas otras figuras más paganas y folclóricas, pues al fin y al cabo estaba basada en un auténtico santo, y por consiguiente era más apto para desempeñar el rol de generoso distribuidor de regalos.
El siguiente paso fue el de simplificar las festividades invernales demorando en dieciocho días su arribo, pasándolo del 6 de diciembre a la víspera de Navidad, e incorporándolo de esta manera a las fiestas navideñas. Para contrarrestar cualquier oposición a esta medida se les dijo a los niños que debían hacer listas de los regalos que deseaban y dejarlas convenientemente a mano para que Santa Claus pudiese reunirlos y tenerlos listos para su entrega la víspera de Navidad. Hacía ya tiempo que estos obsequios habían superado el nivel de simples golosinas para convertirse en juguetes y presentes de todo tipo, y poco a poco el viejo santo fue convirtiéndose en el moderno Santa Claus.
En este proceso perdió su apostura estilizada para convertirse en un ser rollizo y alegre (en realidad con su larga pipa de arcilla comenzó a adquirir un gran parecido con uno de los tempranos colonizadores holandeses), y se hizo más benévolo. El viejo Sinter Klaas sólo premiaba a los niños buenos, e incluso los sometía a interrogatorios para constatar si sabían sus oraciones. Para los niños malos traía bastones con los cuales azotaba, aunque este castigo parece haber constituido más una amenaza que una realidad y eventualmente fue desterrado por completo por no armonizar con el alegre espíritu navideño.
Santa se convirtió en un tío benévolo que recorría el mundo con su alegre jo-jo-jo y la sola misión de hacer felices a los niños en Navidad independiente de su comportamiento durante el año. Para 1870 esta querida y novedosa figura había llegado a Inglaterra procedente de América, y pronto se fusionó con Papá Noel.
El viejo Papá Noel sufría la desventaja de no haber sido pródigo con sus regalos. Esto, en la era victoriana inglesa, fue enmendado tomando sólo el nombre de Papá Noel para amalgamarlo con la personalidad de Santa Claus y así crear nuestra propia e inmensamente popular figura navideña.
Para disgusto del sector mas piadoso del clero, la figura de Santa eventualmente se hizo más popular que la de Jesús con los niños modernos. Esto enfureció a ciertos elementos de la Iglesia quienes, no obstante, no pudieron impedir su ascenso al más alto sitial de la festividad navideña. Tan recientemente como en 1950 su efigie fue quemada por el clero francés, y en 1969 el papa Paulo VI llegó a "degradarlo", pero nada podía detenerlo. Papá Noel, alias Santa Claus, había llegado para quedarse.

Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

¿POR QUE SE HACEN REGALOS EN NAVIDAD?

El acto de intercambiar regalos entre quienes existen lazos de afecto es la más antigua de las costumbres invernales, y su remoto origen se remonta al Neolítico, unos diez mil años atrás, cuando la especie humana comenzó a reemplazar la inseguridad de una existencia cazadora por las mayores garantías de una vida dedicada a la agricultura, con cuyo arribo por vez primera existió una abundancia de comida. Con esto se hizo posible el acopio de víveres, lo cual permitió superar los fríos y duros meses invernales. Era necesario distribuir estas provisiones poco a poco a medida que transcurrían los días de invierno, pero cuando se llegaba a la mitad de esa estación lo peor había ya pasado. Los días malos se alejaban y la primavera pronto arribaría, lo cual demandaba gran celebración y una relajación del estricto racionamiento de tan precioso acopio. Se organizaba una fiesta.
Cada granjero tenía su especialidad, de modo que para hacer la fiesta lo más variada posible, se procedía a un intercambio de viandas para que todos pudiésen disfrutar de la rica exhibición de manjares.
Este trueque de comidas dio origen a la costumbre invernal de intercambio de regalos, y se convirtió en el centro de las festividades. Todo lo posterior se centró en torno a ello.
A través de los siglos los obsequios dejaron de ser exclusivamente comestibles. En antiguas civilizaciones tales como la de Roma, la ceremonia de intercambiar presentes se tomó en extremo minuciosa, y dio lugar a múltiples supersticiones, en especial a las que establecía que el no hacer regalos en esas fiestas atraía mucha mala suerte. El miedo al castigo por no cumplir con un hábito siempre ha representado un poderoso acicate para mantener o elaborar una cierta tradición.
Con el advenimiento de la era cristiana el ritual muy popular de los regalos enfrentó un desafío. Visto su origen claramente pagano los primeros cristianos intentaron suprimirlo pero el gran prestigio que había adquirido les negó el éxito.
En consecuencia modificaron su estrategia, adoptando aquella que estipula que si no puedes suprimir algo debes tomarlo prestado, convertirlo, o hacerlo tuyo.
En su flamante contexto cristiano el hacer regalos en Navidad simbolizaba el ofrecimiento de presentes al Niño Jesús por parte de los hombres sabios del Este, y se decía que con esto se demostraba la ausencia de egoísmo del ideal cristiano. Esto puede haber sido innegable en el caso de ciertos regalos hechos a los pobres y los necesitados que no estaban en condiciones de reciprocar, pero no reflejaba la verdadera naturaleza del intercambio que siempre tuvo lugar entre familiares o amigos íntimos, basado en el muy diferente concepto del beneficio mutuo.
Sería erróneo despreciar el intercambio de regalos, considerándolo inferior al dar a los necesitados. Representa mucho más que un egoísta deseo de provocar reciprocidad. Merced al acto de intercambiar obsequios, grupos íntimos, ya sea de familiares, amigos o colegas, fortalecen sus vínculos sociales. Los regalos se transforman en símbolos de obligación.trae apareado un poderoso sentimiento de apego social, y una más intensa impresión emocional de pertenecer, y esto, más que cualquier otra razón, es lo que da la sensación de "calor" a una exitosa Navidad.

Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

¿POR QUE TODOS NOS IMAGINAMOS UNA BLANCA NAVIDAD?

La inesperada respuesta es: porque en los primeros ocho años de la vida de Charles Dickens su navidad fue blanca.
Recordando su niñez enormemente nevada, Dickens aprovechó para escribir su famoso cuento "Un villancico navideño", publicado en diciembre de 1843, cuento que se convirtió en bestseller, y que el autor describió a un amigo como "un suceso prodigioso; creo que el más grande que he logrado".
Quienes lo leyeron se sintieron afectados por el tema, y de allí en adelante, un poco más sentimentales con respecto a la Navidad. Al hacer su crítica Thackeray fue generoso en sus alabanzas, comentando que: "Un filósofo escocés, que normalmente no observa la Navidad, ordenó un pavo con el cual agasajar a dos amigos y esto es verdad".
Esta perdurable imagen creada por Dickens lanzó el mito de que una buena Navidad debería ser blanca, y paisajes nevados se convirtieron en las ilustraciones comunes de todo producto asociado con la Navidad.
Exactamente un siglo después que Dickens escribió su cuento, Hollywood produjo una película protagonizada por Bing Crosby y Fred Astaire, titulada Holiday Inn, cuya canción I'm dreaming of a white Christmas (Conocida en el mundo hispano como Navidad Blanca) ganó el Premio de la Academia. Su aparición en plena Segunda Guerra Mundial causó un tremendo impacto sobre un mundo que ansiaba una paz simbolizada por el espíritu navideño; se convirtió en un éxito permanente que es repetido año tras año. En 1954 Hollywood reeditó ese éxito con otra película que llamó Navidad Blanca, en la cual Crosby cantó de nuevo la famosa canción.
Es sorprendente que pese a esta perdurable leyenda del típico día de Navidad en la cual la nieve cae fuerte y pareja, Inglaterra sólo ha conocido dos Navidades de este tipo en todo el siglo XX. De acuerdo a las estadísticas de la Oficina Meteorológica de Londres, hubo fuertes nevadas los días de Navidad de 1938 y 1970.
Un experto en investigaciones climáticas lo ha definido de la siguiente manera: "La idea de una Navidad blanca es bastante mítica, pues tanto éste como los días anteriores y posteriores poseen buenos antecedentes solares. El cuadro más característico es de un período tranquilo y soleado entre momentos más ásperos". Parecería entonces que a menos que nos embarquemos en un feriado en el exterior, dedicado al esquí, la Navidad Blanca seguirá representando un sueño.

Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

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PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR GUERRA BRASIL

ANIVERSARIO DEL INGRESO DE LA ARGENTINA AL TERRITORIO DEL BRASIL 
El 16 de diciembre de 1826 se produce la invasión argentina al territorio brasileño. El ejército argentino en operaciones, en el marco de la guerra declarada por el Brasil contra la Argentina, penetra en territorio brasileño.

14/12/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE INSTAGRAM DE GRANADEROS

RUMBO AL CONGRESO
El Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín” rumbo al Congreso Nacional con motivo de la apertura de sesiones ordinarias.

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JURA A LA BANDERA 
Granaderos recientemente incorporados realizan la jura a la Bandera en el frente del histórico Cuartel de Palermo.

¿POR QUE SE DECORA EL ÁRBOL DE NAVIDAD CON ESFERAS DE VIDRIOS DE COLORES?

Cierta manera de decorar el árbol de Navidad goza de una historia muy especial. Las bombitas de colores presentan varias formas, pero en esencia son esferas de vidrio colgante, de paredes muy finas, y superficie espejada. Existen muchas versiones, pero ése es el diseño básico.
Su origen es bastante insólito. Alrededor de doscientos años atrás, los sopladores de vidrio de Bohemia sufrían de exceso de calor y de trabajo. Durante la larga jornada de trabajo entre las llamas sufrían una sed tremenda que apagaban con creciente eficacia a medida que transcurrían las horas. El fin del día los encontraba de ánimo festivo, rivalizando como niños en su afán de soplar la burbuja más grande. Concluida la competencia las burbujas eran descartadas, hecho que no pasó inadvertido a sus mujeres, quienes las rescataron para llevarlas a los mercados navideños y allí venderlas como novedades.
Llevadas a los hogares y colgadas en las puertas de las casas como motivos de original decoración, las burbujas de colores no tardaron en adquirir propiedades mágicas, las cuales aumentaron su prestigio y las ventas. Se les dio el nombre de "Bolas Espirituales", y se adujo que el mal de ojo no tenía acceso allí donde se las exhibía. Se explicó que su especial valor residía en su "reflexión circular" que hacía que el mal de ojo se viese reflejado en ellas cuando intentaba introducirse en las casas, lo cual le resultaba intolerable. Con posterioridad este recurso se utilizó en muy variados contextos. (Los bronces muy lustrados que se les colgaba a los caballos de trabajo eran discos chatos que obedecían a la necesidad de protegerlos contra este flagelo.)
Las primeras bombitas de colores resultaban demasiado grandes y pesadas para colgar de los árboles de Navidad, pero muy pronto los sopladores, que no tardaron en percatarse de las ventajas que ofrecía este nuevo y redituable adorno, comenzaron a fabricar bombitas más pequeñas con dispositivos para adherirlas a las ramas del árbol. Luego, en 1863, llegó el gas y la posibilidad de controlar las llamas, y con su advenimiento los artesanos bohemios crearon pequeñas bolas de vidrio, de paredes muy delgadas, y allí nació la moderna bombita del árbol de Navidad. Alrededor de 1870 las fábricas de vidrio de Bohemia trabajaban incansablemente exportándolas al resto del mundo. Lo que nació como juego de borrachos acabó como importante industria navideña.
Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

IZAMIENTO EN YAPEYÚ

Izamiento del pabellón Nacional en el Destacamento Militar "Yapeyú" del Regimiento de Granaderos el pasado 25 de febrero con motivo de un nuevo aniversario del natalicio del Libertador.

Carlos Ravazzani.-

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13/12/18

LA TRADICIÓN DE ENCENDER VELAS EN LA NAVIDAD

Tiempo atrás, en el norte de Europa, se encendía una enorme vela Yule que debía arder a través de toda la festividad Navideña. Al igual que el leño Yule, esto se hacía originalmente para homenajear al dios Sol y celebrar su nacimiento al comienzo de un nuevo año. El simbolismo de encender esta vela especial encerraba la esperanza de que la luz del Sol se viese estimulada a reaparecer a corto plazo.
La Cristiandad adoptó esta costumbre y dado que Cristo era la "Luz del Mundo" la llama de esa vela simbolizaba su influencia. Asimismo se sugería que la brillante luz de la vela representaba la Estrella de Belén.
Al pueblo se lo estimulaba a encender muchas velas para reforzar este simbolismo, y era práctica común colocar una o más en las ventanas para guiar al espíritu de Cristo a través de la negra noche. Otras se adosaban al árbol de Navidad, pero esta práctica con frecuencia terminaba en desastre pues, mal colocada, hasta la más pequeña vela podía incendiar un árbol, y era costumbre destacar a un miembro de la casa, por lo general un sirviente menor, para que montase guardia cuando el árbol se encontraba iluminado. A este paciente guardián se lo dotaba de un largo palo terminado en una esponja o trapo humedecido, para con él combatir cualquier atisbo de fuego.
Esta precaución era reforzada por una fila de baldes llenos de agua, estratégicamente colocada junto a una pared cercana, con los cuales se encaraba la lucha contra desastres mayores. Pese a estas precauciones cada año sucedían tragedias. (Esto no resulta sorprendente si tenemos en cuenta que en la Alemania del siglo XVIII solían destinarse cuatrocientas velas a la decoración de un árbol de tres metros y medio de altura.)
El temor a tales accidentes tal vez justifique nuestra actual tendencia a utilizar pequeñas réplicas eléctricas de las velas de antaño. Aparecieron por primera vez en 1882, en los Estados Unidos y por cortesía de la Compañía de Electricidad de Edison, y debemos admitir que pese a la seguridad que nos aporta su uso, este substituto no posee la mágica cualidad de las oscilantes velas del ayer.
Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

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DESTACAMENTO YAPEYÚ

Granaderos del Destacamento "Yapeyú" desfilando por un nuevo aniversario del natalicio del Libertador frente a su solar natal.

Carlos Ravazzani.-

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12/12/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE INSTAGRAM DE GRANADEROS

POSTALES DEL G20
‪El ingreso del Regimiento de Granaderos durante la escolta montada al Presidente de la República Popular China Xi Jinping en la Quinta Presidencial de Olivos durante la cumbre del #G20

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LA TRADICIÓN DE LA GUIRNALDA EN LA PUERTA EN VÍSPERA DE NAVIDAD

Además del verde con que adornamos el interior de las casas, en la actualidad mucha gente también cuelga una guirnalda en la parte exterior de su puerta principal, y la mantiene en exhibición los doce días que dura la Navidad. Con anterioridad esta costumbre era más popular en América del Norte, pero ahora se está difundiendo en Gran Bretaña y el resto del mundo, tal vez por influencia del cine norteamericano.
Como costumbre invernal el uso de guirnaldas se origina en la antigua Roma, donde el intercambio de regalos formaba parte de las celebraciones del Año Nuevo, que acontecía entre el 31 de diciembre y el 4 de enero. La gama de regalos era amplia, pero originalmente consistía en ramas de siempreverde llamadas strenae en homenaje a Strenia, diosa de la Salud. Hoy en día con frecuencia decimos "A tu salud" cuando compartimos tragos navideños con nuestros amigos, y para los romanos el obsequiar ramas de siempreverde involucraba un deseo similar. Para hacerlas más atractivas era costumbre dar a estas ramas la forma de un anillo o guirnalda, y para demostrar que habían recibido tal regalo, y también para asegurar que la salud reinase en su hogar el año que comenzaba, los romanos exhibían estas guirnaldas en las puertas de sus casas.
Hoy día se tiende a comprar la guirnalda que adornará la puerta, pero en honor a la verdad, si fuésemos a seguir con fidelidad la tradición romana, sólo deberíamos exhibir una guirnalda recibida a título de presente de manos de otra persona.
Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

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BANDERA NACIONAL DE GUERRA

Oficial del Regimiento de Granaderos a Caballo portando la Bandera Nacional de Guerra en la Ciudad de Yapeyú, cuna del Libertador, en un nuevo aniversario del natalicio del General San Martin.

Carlos Ravazzani.-

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11/12/18

¿POR QUE SE CUELGAN MEDIAS EN VISPERA DE NAVIDAD?

Porque San Nicolás salvó a tres hermosas hermanas de la prostitución. Pese a que esto pueda sonar como improbable, por una vez una vieja leyenda parece estar basada en un incidente histórico.
Nicolás provenía de una familia muy pudiente. Sus padres murieron en una epidemia cuando él era joven; heredó todo, y al encontrarse de pronto extremadamente rico debió decidir qué hacer con su dinero. Siendo un buen cristiano optó por regalarlo a los necesitados.
Pero muy pronto cayó en la cuenta de que, a medida que su generosidad se difundiera, mayor sería la corte de pedigüeños y parásitos que lo buscaría para amargarle la vida, de modo que debió planear con cuidado sus actos de caridad. Con frecuencia viajaba disfrazado, y se aseguraba de que sus regalos fuesen distribuidos de manera secreta para que nadie conociese la identidad del dador.
En cierta ocasión supo de un hombre que había perdido todo su dinero a causa de malos negocios, y debido a esta infortunada situación no se encontraba en condiciones de aportar la necesaria dote para que sus tres hermosas hijas solteras pudiesen acceder al matrimonio. No podía permitirse el lujo de mantener las hijas en su casa, quedándole entonces una sola y última opción: Venderlas como prostitutas.
Cuando Nicolás supo de esto esperó la noche y cabalgó hasta la casa del hombre. Al pasar por la ventana abierta de una de las jóvenes arrojó por ella una bolsa de oro. La muchacha jamás tuvo idea de la procedencia del regalo, pero resultó suficiente para su dote; muy pronto gozó de un feliz casamiento.
Nicolás luego repitió esto con la segunda hija, quien también pudo acceder al casamiento. El padre, intrigado por estos regalos milagrosos, montó guardia junto a la ventana abierta de la tercera hija. Por fin apareció una figura que arrojó la tercera bolsa de oro. Entonces el padre abandonó su escondite, tomó del brazo a Nicolás y agradeció su generoso acto. Nicolás quedó horrorizado al comprobar que su generosidad había perdido el anonimato, e insistió ante el padre para que jamás revelara su identidad, pero éste, impresionado por aquellos tres actos no pudo ocultar el asunto y Nicolás pronto gozó de fama por lo hecho. Como resultado de esto se convirtió eventualmente en patrono de las niñas solteras.
Lo gracioso es que por dar dinero a la gente también se convirtió en patrono de los prestamistas, quienes adoptaron sus tres "bolsas de oro" como emblema. Por tal razón cada negocio de prestamista exhibe un cartel que muestra tres bolas de oro.
Cuando se ampliaron los detalles de esta historia surgió que una de las niñas había encontrado la bolsa de oro en su media, siendo aparentemente la costumbre de las jóvenes lavar sus medias largas antes de acostarse y luego colgarlas cerca de una ventana abierta para que la brisa nocturna se encargue de secarlas. Esa noche en cuestión Nicolás vio la media colgada, y juguetonamente depositó en ella la bolsa de oro.
Esta parte de la historia se elaboró más y más con el correr de los años. Se dijo que Nicolás había acertado con cada una de las bolsas que arrojó a las medias colgadas ante el fuego para secarse, y la hazaña fue juzgada tan extraordinaria que su historia se convirtió en una fábula romántica. Pero Nicolás existió, y la versión más sobria de esta narración es muy probablemente auténtica.
Más adelante, cuando a Nicolás se lo asoció con la festividad cristiana y los regalos de Navidad, se les dijo a los niños que debían colgar sus medias la víspera de Navidad, y San Nicolás les haría una visita secreta durante la noche para colmarlos de regalos, tal cual hiciera con las tres jóvenes hermanas.
Fuente: “Tradiciones de Navidad”, Desmond Morris, Editorial Emecé, Buenos Aires 1993.

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