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19/12/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE CAMPICHUELO

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE CAMPICHUELO
El 19 de diciembre de 1810 se produce un enfrentamiento durante la Campaña del Paraguay. El General Manuel Belgrano, caído el armisticio con los paraguayos, cruza el Río Paraná por el Paso de la Candelaria. Inmediatamente una pequeña fuerza mandada por el Ayudante Manuel Artigas ataca y derrota a fuerzas paraguayas atrincheradas en el Paso del Campichuelo.
La Junta de Buenos Aires determinó mandar una expedición a la Intendencia del Paraguay en atención a que se creía que allí había un gran partido por la revolución, que estaba oprimido por el gobernador realista Bernardo de Velasco y Huidobro. El 24 de septiembre de 1810 se le dieron instrucciones al abogado Manuel Belgrano para que iniciara las operaciones militares sobre el Paraguay. Luego de improvisar un pequeño ejército con tropas de Buenos Aires, Blandengues y milicianos de los pueblos por donde pasó, Belgrano se situó en el pueblo Misionero de Santa María de la Candelaria
Debido a que los realistas paraguayos habían retirado o destruido las embarcaciones del río Paraná, las fuerzas al mando de Belgrano debieron cruzarlo con balsas, botes y canoas construidas al efecto, llevando gran parte de las cargas en odres de cuero. El cruce se realizó el 19 de diciembre de 1810 a partir de la antigua capital misionera Candelaria. Belgrano cruzó al frente de una reducida fuerza: 800 hombres, mitad de caballería e infantería, con 6 cañones de pequeño calibre. A su frente se hallaban las avanzadas paraguayas realistas de 500 hombres al mando de Pablo Thompson.
Luego de avisar a los comandantes paraguayos de que serían atacados, Belgrano formó el ejército en la tarde del día 18, los arengó y los hizo desfilar hacia el puerto para que fueran observados por la guardia avanzada realista. Luego hizo subir algunas compañías a las balsas para probarlas y al anochecer envió de nuevo los soldados a los cuarteles, cuando los paraguayos de la orilla opuesta no podían verlos, haciéndoles creer que la invasión se estaba desarrollando.
Cerca de las 11 de la noche el baqueano Antonio Martínez y 10 voluntarios de los granaderos cruzaron el río para sorprender la guardia paraguaya, lo cual lograron retornando con 2 prisioneros, y dejando la impresión de que comenzaba el desembarco. Belgrano ordenó a las 2 de la madrugada del 19 de diciembre el embarque y salida de las tropas.
“Al salir el sol mandé al mayor general en el bote y fué con un ayudante y otros oficiales, á que reuniese la gente y presentase la acción; al mismo tiempo salió mi ayudante don Manuel Artigas, capitán del regimiento de América, con cinco soldados en el bote de cuero y el subteniente de patricios don Gerónimo Elguera, con dos soldados de su compañía, en una canoita paraguaya, por no haber cabido en las balsas. El bote de cuero emprendió la marcha y la corriente lo arrastró hasta el remanso de nuestro frente: insistió el bravo Artigas y fué á desembarcar en el mismo lugar que Elguera, es decir como á la salida del bosque por el Campichuelo. No estaba aun la gente reunida y solo habia unos pocos con el mayor general y sus ayudantes, entonces el valiente Artigas se empeñaba en ir atacar á los paraguayos; tuvo sus palabras con el mayor general y al fin llevado de su denuedo, seguido de don Manuel Espínola el menor, de quien hablaré en su lugar, de Elguera y de los siete hombres que habian ido en bote de cuero y canoa paraguaya, avanzó basta los cañones de los paraguayos, que después de habernos hecho siete tiros, sin causarnos el mas leve daño, corrieron vergonzosamente y abandonaron la artillería y una bandera, con algunas municiones.” Memorias del General Belgrano
El capitán de urbanos Domingo Soriano del Monje con sus 13 milicianos abandonó las tres piezas de artillería dejando despejada la costa.
Cerca del medio día Belgrano recibió aviso de que el pueblo misionero de Itapúa, distante cuatro leguas de Campichuelo, había sido abandonado precipitadamente por los milicianos paraguayos, por lo que envió al Mayor General José Machain con artillería a ocuparlo. Thompson con 40 milicianos abandonó canoas, un cañón y municiones, que fueron tomadas por Machaín sin lucha.
El día 20 cruzó Belgrano el río con el resto del ejército desde Candelaria a Itapúa, dejando una compañía de 100 hombres de Caballería de la Patria en Candelaria para custodiar las municiones. Por falta de caballos y ante el mal estado de la tropa, Belgrano se vio obligado a detenerse en la posición conquistada durante seis días, perdiendo así la posibilidad de perseguir a los realistas y aumentar su confusión.

14/11/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE AYOHUMA

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE AYOHUMA
La Batalla de Ayohuma (en quechua cabeza de muerto) tuvo lugar el 14 de noviembre de 1813 en el marco de la Guerra de Independencia, en la Campaña del Alto Perú, en la que el Ejército del Norte al mando del general Manuel Belgrano fue derrotado por las tropas realistas comandadas por Joaquín de la Pezuela.
Previo al combate
Luego de la derrota de Vilcapugio, Belgrano estableció su cuartel general en Macha. Allí reorganizó a su ejército. Obtuvo ayuda de Francisco Ocampo (Presidente de Charcas), y de las provincias del Alto Perú (Cochabamba, Santa Cruz de las Sierras, Chayanta). A fines de octubre de 1813, el ejército patriota contaba con alrededor de 3.400 hombres, de los cuales apenas 1.000 eran veteranos.
A pesar de su reciente victoria, las tropas de Pezuela, estaban refugiadas en las alturas de Condo-Condo y rodeadas por poblaciones hostiles, no podían emprender ataque alguno contra el Ejército del Norte. Finalmente, el 29 de octubre, los realistas partieron desde su campamento en Condo-Condo, a fin de tomar la ofensiva antes de que los patriotas se robustezcan más. El 12 de noviembre llegan a Toquirí, una elevación a cuyos pies se halla la pampa de Ayohuma.
Mientras tanto, el General Belgrano estaba reunido con sus oficiales para discutir el plan de operaciones a seguir. La mayoría se inclinaba por retirarse a Potosí, pero el general alentó a sus subalternos a combatir en la batalla. Esa misma noche las tropas abandonaron Macha y se dirigieron hacia Ayohuma.
La Batalla
Las tropas que se estaban por enfrentar presentaban una desproporción importante. Mientras que la caballería patriota doblaba a la realista, los españoles contaban con el doble de infantería y 18 piezas de artillería, contra 8 de las tropas de Belgrano.
A mitad de la mañana, los españoles que habían descendido de su posición elevada para ubicarse sobre la derecha del ejército del Río de la Plata, comenzaron el fuego con sus cañones, dispersando a las tropas adversarias. En un alto del fuego enemigo, Belgrano ordenó el avance de la infantería y la caballería, pero éstos no pudieron resistir ante la oposición de los españoles.
Belgrano se vio obligado a retroceder y mediante un llamado de clarín logró reunir a alrededor de 500 hombres. En el campo de batalla quedaron alrededor de 200 muertos, 200 heridos y 500 prisioneros y casi toda la artillería. Los 500 hombres se dirigieron hacia Potosí, pero la ciudad debió ser prontamente evacuada ante la cercanía del enemigo. Belgrano se dirigió entonces hacia Tucumán, donde el 30 de enero de 1814 le entrega el mando del Ejército del Norte al general San Martín. Luego comentaría por escrito la superioridad táctica del español frente a su limitado conocimiento de la guerra.
"El General Belgrano como improvisado y abnegado comandante en Jefe del Ejército Auxiliar del perú, se hizo cargo del mismo con la dotación de oficiales que tenía. En las batallas de Tucumán y Salta primero, y en las acciones de Vilcapugio y Ayohuma después, se destacaron Balcarce, Díaz Velez, Dorrego, Superi, Holmberg, Forest, Lamadrid y Paz. Modesto en su grandeza, atribuyó a ellos y a la tropa las victorias de Las Piedras, Tucumán y Salta, reservando para sí solamente la responsabilidad de los infortunios de Vilcapugio y Ayohuma."

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24/10/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA ACCIÓN DE LOS TRES SARGENTOS

ANIVERSARIO DE LA ACCIÓN DE LOS TRES SARGENTOS
Después de Vilcapugio, y a pesar de su victoria, las fuerzas realistas carecían de abastecimientos y medios de transporte como para marchar en persecución de las tropas de Belgrano. Este supo sacar partido de tales circunstancias y procuró hostilizar constantemente a sus enemigos por medio de partidas aisladas que los atacaban por sorpresa. En estas refriegas comenzó a distinguirse por su extraordinaria temeridad el futuro general Gregorio Aráoz de La Madrid, que entonces ostentaba el grado de teniente del cuerpo de Dragones. Merece recordarse, por el arrojo de sus principales protagonistas –los soldados Mariano Gómez, Santiago Albarracín y Juan Bautista Salazar-, la acción de Tambo Nuevo, que el mismo La Madrid nos relata en sus Memorias:
“Llega la hora señalada y se me presentan los bomberos (espías) con la noticia de haber dejado (los realistas) en Tambo Nuevo una compañía como de 40 a 50 infantes. En el acto de recibir esta noticia mandé montar a caballo a mis 14 hombres, incluso el baqueano Reynaga, y me dirigí a sorprender la compañía, pues ésta venía seguramente (como lo afirmaron después los prisioneros) a tomarme la espalda por la quebrada…. Emprendí mi marcha, en efecto, en esta dirección, mandando por delante a Gómez, Albarracín y Salazar, con los indios que acababan de llegar con la noticia, en clase de descubridores. Seguía mi marcha en este orden, con mi baqueano Reynaga a mi lado, y habían pasado ya algunas horas, cuando se me presenta Albarracín avisándome de parte de Mariano Gómez, que encabezaba la descubierta, que venía en marcha conduciendo prisionera a la guardia (realista). Gustosamente sorprendido con esta noticia pregunté… ¿Cómo han obrado ustedes ese prodigio? Continuando mi marcha, me refiere Albarracín que, al asomar los tres hombres el portezuelo de Tambo Nuevo, habiendo señalado el baqueano el rancho en que estaba colocada la guardia….. aproximándose Gómez al momento, le propuso a sus dos compañeros si se animaban a echarse con él sobre aquella guardia que dormía, y cuyos fusiles se descubrían arrimados a la pared con la luz de la lámpara: habiéndole contestado ellos que sí, se precipitan los tres con los dos indios que los guiaban, sobre la puerta del rancho, y que desmontado Gómez en la puerta con sable en mano, dio el grito de “ninguno se mueva”, a cuyo tiempo, abrazándose de los 11 fusiles que estaban arrimados, se los alcanzó a los dos indios; que enseguida hizo salir y formar afuera a los 11 hombres y los echó por delante, habiéndose colocado el exponente a la cabeza, Salazar al centro y Gómez ocupó la retaguardia, suponiéndose oficial y haciendo marchar a los dos indios con los fusiles por delante. Mientras Albarracín me informaba de todo esto, presentóseme Gómez con sus diez prisioneros (ocho soldados y dos cabos), diciéndome que el sargento que mandaba esta guardia, se le había escapado tirándose cerro abajo al descender por un desfiladero, y que no había querido perseguirlo por temor de exponerse a que pudiesen fugar los demás…”.
Como consecuencia de esta acción, los soldados Gómez, Albarracín y Salazar fueron ascendidos a sargentos, conociéndoselos en adelante como “los sargentos de Tambo Nuevo”. También el general Belgrano les obsequió con los mejores caballos que tenía, especialmente a Gómez, a quien le regaló un hermosísimo caballo blanco.
Poco tiempo después, el sargento Mariano Gómez ofreció al general Belgrano, “traerle los mejores caballos o mulas del ejército enemigo”. La Madrid relata también este episodio en sus Memorias: “La noche los favoreció porque se puso muy nebulosa, pues al rayar el siguiente día se presentó Gómez al general con sus dos compañeros (los sargentos de Tambo Nuevo, Albarracín y Salazar) y le entregó once hermosas mulas de jefes y oficiales que logró sacar del campamento enemigo, cortando con sus cuchillos los lazos en que estaban amarradas a las estacas de las tiendas, mientras sus compañeros velaban montados y teniéndole su caballo; para comprobante de esa verdad traían atadas todas ellas al pescuezo pedazos de lazos. Al salir con ellas fueron sentidos por un centinela y perseguidos, sufriendo una descarga al pasar descendiendo la cuesta por cerca de la guardia, y cuyos tiros se sintieron en nuestro campo; pero ellos se salvaron con su presa y el general les regaló once onzas de oro”.
El Sargento Gómez, tucumano, murió fusilado por los realistas en Humahuaca en 1814; el Sargento Salazar murió en combate ese mismo año y el Sargento Albarracín murió en 1840, con el grado de Comandante de milicias, ambos eran cordobeses. 
Una calle de Buenos Aires los recuerda con el nombre de Tres Sargentos.

22/10/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE VENTA Y MEDIA

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE VENTA Y MEDIA
La batalla de Venta y Media fue librada entre tropas del Ejército del Norte y las fuerzas realistas en el Alto Perú, actual Bolivia, el 20 de octubre de 1815, durante el transcurso de la guerra de Independencia Americana. Las acciones concluyeron en un triunfo de las fuerzas leales al Rey español Fernando VII.
Luego de las derrotas sufridas por el General Manuel Belgrano en Vilcapugio y Ayohúma, el mando del Ejército del Norte fue transferido al General José de San Martin, el cual renuncia a dicho cargo unos meses después, argumentando razones de salud. En su reemplazo fue enviado el General José Rondeau, quien comenzó los preparativos para la tercera expedición al Alto Perú, lo cual motivó la oposición del General Martín de Güemes, quien pretendía llevar a cabo una guerra puramente defensiva, según las directivas de San Martín. Rondeau nombra entonces al Coronel Martín Rodriguez en reemplazo de Güemes, y le ordena ingresar en el territorio altoperuano. Sin embargo Rodríguez es derrotado y tomado prisionero en El Tejar, siendo reemplazado por el General Francisco Fernandez de la Cruz; Rodríguez sería luego liberado por los realistas. Fernández de la Cruz comisiona la caballería de vanguardia a Güemes, quien derrota completamente a la avanzada realista en batalla de Puesto del Marqués, pero Rondeau niega los méritos de la victoria a Güemes, hecho que motiva la ruptura entre ambos, quedando nuevamente Rodríguez al mando de la vanguardia.
En octubre una fuerza realista que se estimaba en 300 hombres se había establecido a 20 km al norte de la vanguardia patriota, ubicada en Chayanta. Rondeau autorizó a Martín Rodríguez a efectuar un ataque sorpresa sobre la posición enemiga para lo que destacó 350 infantes y 200 jinetes.
A mediados de ese mes, Rodríguez decidió realizar un ataque nocturno a las tropas relistas, acantonadas en Venta y Media. Sin embargo, no se produce el esperado efecto sorpresa y las tropas patriotas son completamente derrotadas. En esta acción sería herido José Maria Paz en su brazo derecho, quedando inutilizado de por vida, razón por la cual fuera luego conocido como "el manco Paz". Esta acción contribuyó a disminuir la ya alicaída moral del Ejército del Norte, concluyendo la tercera expedición en la derrota en la Batalla de Sipe Sipe.

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1/10/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE VILCAPUGIO

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE VILCAPUGIO
El 1 de octubre de 1813 se produce la Batalla de Vilcapugio. Un ejército español al mando del General Pezuela derrota al ejército del General Belgrano, en la pampa de Vilcapugio, en el Alto Perú. La batalla parecía inclinarse en favor de las fuerzas independentistas, luego de un ataque a fondo de la infantería argentina, cuando se oyeron órdenes confusas indicando detener el esfuerzo. Esto generó una gran confusión entre los patriotas, aprovechada por los españoles para contraatacar, logrando estos desarticular al ejército de Belgrano.
En mayo de 1813 las fuerzas patriotas no habían podido avanzar de Jujuy. El 12 de este mes el general Belgrano explicaba al Gobierno que se hallaban desprovistas de armamento, vestuario y cabalgaduras; la infantería “casi sin calzados”. Agregaba: “Apenas se halla aquí el Nº 1 para custodiar el gran armamento que tenemos, el parque y la maestranza, y los hospitales de sangre y enfermedades”.
Superando dificultades, en setiembre los 3.600 hombres que componían el Ejército patrio se movieron hacia la llanura de Vilcapugio, entre Potosí y Cochabamba. El 1º de Octubre allí chocaron con el Ejército Real del Perú, mandado por el general Joaquín de la Pezuela.
Nuevamente Belgrano logró vencer en el centro y en la derecha; mientras en el costado izquierdo se combatía con gran ardimiento. En sus memorias el entonces capitán José María Paz indica: “Nuestra ala derecha y la mayor parte del centro habían triunfado del enemigo que tenían al frente, poniéndolo en completa derrota y tomándole su artillería. El mismo Pezuela dando por perdida la batalla, había fugado hasta Condo-Condo, de donde lo hicieron volver las noticias que le llevaron de su ala derecha”. ¿Qué sucedía allí? Una carta del capitán José María Somalo escrita tres días después explicó: “El señor General tuvo ganada la acción, pues logró con el Nº 6, Cazadores y Pardos, destrozar al enemigo, pero la reserva de éste cargó sobre el Nº 8 y a éste fue a auxiliarlo el Nº 1, que no desplegó bien: de aquí resultó la confusión, con lo que se retiraron a un cerro los nuestros”.
En efecto: el batallón 8 –de nueva creación-, compuesto en su mayor parte por reclutas, se desordenó ante el empuje realista; y al acudir en su apoyo el Regimiento 1 para restablecer el combate, quedó envuelto en su dispersión: vaciló y comenzó a replegarse.
La derecha y el centro acompañaron este movimiento: un funesto toque de “retirada” –que nunca pudo establecerse de dónde partió- hizo que la infantería y la caballería triunfantes retrocedieran, mientras Belgrano intentaba reunir a los dispersos agitando la bandera desde una pequeña elevación. Fueron inútiles sus esfuerzos y se pronunció la derrota, aunque Pezuela no la aprovechó pues no hubo persecución.
La ya citada carta de Somalo refiere: “Según mi cálculo a pesar de lo que hemos padecido no hay cuidado”, “ha sido mucha la dispersión del enemigo”. Pudo salvarse la mitad de la artillería, y el Ejército se retiró a Potosí. Aquí Belgrano procedió a reorganizarlo.
Una revista de sus fuerzas, efectuada en Macha el 30 de octubre, daba un total disponible de 1.883 hombres. Según la misma formaban el Regimiento 1, 10 capitanes, 8 tenientes y 15 subtenientes, 21 sargentos y 34 cabos, 14 tambores y 325 soldados, haciendo un total de 394 efectivos. Similar el Nº 6 con 346 hombres, la escolta 354, y Pardos 196. En la caballería, 211 Dragones y 219 Cazadores. La compañía de Socaba contaba 76 miembros.

26/9/18

PUBLICACION EN LA PÁGINA DE PATRICIOS POR DÍA DE LA VIRGEN DE LA MERCED

24 DE SEPTIEMBRE
Día de Nuestra Señora de la Merced, patrona y generala del Ejército Argentino
En agradecimiento por la victoria obtenida en la batalla de Tucumán, Manuel Belgrano ofrendó su bastón de mando a la Virgen de la Merced, quien, desde entonces, es patrona y generala del Ejército Argentino.

24/9/18

PUBLICACION EN LA PÁGINA DE GRANADEROS POR DÍA DE LA VIRGEN DE LA MERCED

24 DE SEPTIEMBRE 
Día de Nuestra Señora de la Merced, patrona y generala del Ejército Argentino
En agradecimiento por la victoria obtenida en la batalla de Tucumán, Manuel Belgrano ofrendó su bastón de mando a la Virgen de la Merced, quien, desde entonces, es patrona y generala del Ejército Argentino.

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PUBLICACION EN LA PÁGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO BATALLA DE TUCUMÁN

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE TUCUMÁN
Decidido el general Belgrano a detener su retirada hacia Córdoba prepara sus fuerzas con el entusiasta apoyo de la población tucumana, a fin de detener el avance del general español Pío Tristán. 
El 24 de septiembre, ambas fuerzas chocan al sudoeste de la ciudad de Tucumán. Tras un primer momento de zozobra ante la derrota de parte de las fuerzas patriotas, la decidida acción de Díaz Velez al mando de toda la infantería y la artillería frenó el ímpetu del ataque realista. Acudiendo Belgrano con 500 hombres en apoyo de Díaz Velez, que se había hecho fuerte en la ciudad, intimó a la rendición al jefe español. Este rechazó la misma y durante la noche se replegó a Salta dejando el triunfo a las armas patriotas. Tras la victoria, el general Belgrano se dirigió al Superior Gobierno de las Provincias Unidas remitiéndole el parte que decía: “La Patria puede gloriarse de la completa victoria que han obtenido sus armas (...)"

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PUBLICACION EN LA PÁGINA DE CORACEROS POR DÍA DE LA VIRGEN DE LA MERCED

24 DE SEPTIEMBRE - DÍA DE LA VIRGEN DE LA MERCED
Mensaje del Capellán Mayor del Ejército al conmemorarse el día de nuestra señora de la Merced, Patrona y Generala del Ejército Argentino.
Ha llegado una fecha emblemática para todo quien se siente soldado argentino. Desde el gesto del General D. Manuel Belgrano entregando su bastón de mando a la Virgen en Tucumán y en cada rincón donde hay tropa desplegada o en Guarnición, también en nuestros días los hombres y mujeres del Ejército reconocemos en la Virgen de la Merced una Madre que nos acompaña y nos protege en el camino de la vida.
De un modo especial este año la Virgen Generala nos ayuda a vivir en el misterio de la misericordia divina. Así, el Año Santo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco puede ser recorrido de la mano de Nuestra Patrona pues es ella quien nos introduce en la experiencia sobrenatural de olvidarnos de nosotros mismos y abandonarnos en el Señor.
Ese santo olvido es la puerta hacia la verdadera sabiduría que hace comprensible lo incomprensible, que nos ubica frente al misterio del amor misericordioso de Dios que hace nuevas todas las cosas.
Es la misericordia del Señor quien nos da a la Virgen por Madre. Es su misericordia la que nos da a su Hijo como redentor. Es su misericordia la que engendra en nuestros corazones la vida nueva de la caridad que nos hace ser “Misericordiosos como el Padre”.
María de la Merced, redentora de cautivos, nos quiere devolver a Dios, hacernos recobrar la felicidad cotidiana de quien experimenta la salvación. Y para ello nuestra Madre nos quiere rescatar de aquello que descentra nuestra vida. Ya que el centro es sólo Dios, el Cristo crucificado, muerto y resucitado.
Para volver a ese centro necesitamos la misericordia del Señor para que ella renueve nuestro espíritu y nos haga capaces de aceptar que separados de su omnipotencia no somos nada ni podemos esperar nada, porque solo con Él “todo lo podemos”.
Este Año Santo es un llamado a renunciar a nosotros mismos y abandonarse a la voluntad de Dios empeñados en el trabajo de ser los mejores instrumentos para cumplir con vocación la misión recibida de lo alto.
De ese modo lo entendieron aquellos grandes hombres como San Martín, Belgrano o Liniers que pusieron los cimientos a la Nación Argentina. Y no por deseo humano sino por convicción sobrenatural recibida de María Nuestra Madre.
Estos bienes sobrenaturales se le conceden al Soldado Argentino también hoy cuando se produce ese abandono de sí mismo en las manos de Nuestra Patrona y en premio a la renuncia absoluta de sí mismo y a la total entrega a Dios por su Madre.
Solo así los próceres salieron a la conquista de la libertad de nuestro pueblo. Viviendo la causa nacional con abnegación y en unión con Dios; lo cual se podía observar en el fervor de sus luchas, y la sencillez y austeridad de sus vidas.
Soldado de mi tierra, conquista la misericordia de Dios de la mano de María. Sirve a tu Patria en la vocación que has recibido del Señor con entrega y profesionalismo uniendo tu alma a Dios.
Feliz Día de Nuestra Madre y Patrona, Virgen de la Merced.
Pbro. Oscar Ángel Naef

3/9/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE LAS PIEDRAS

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE LAS PIEDRAS
El 3 de septiembre de 1812 se recuerda la Batalla de Las Piedras. La vanguardia del ejército realista al mando del General Pío Tristán ataca a la retaguardia del ejército independentista del General Manuel Belgrano, en retirada hacia la ciudad de Tucumán. Luego de una lucha dura e intensa los patriotas quedan victoriosos.
Belgrano se había hecho cargo del Ejército del Norte en retirada en la posta de Yatasto el 26 de marzo de 1812. Ante el avance realista la situación se volvió muy crítica y a mediados de julio supo que las avanzadas realistas llegaban a La Quiaca y decidido a no dejar en manos del enemigo nada que le pudiese ser útil, organizó durante agosto el llamado Éxodo Jujeño, ordenando a la población civil replegarse junto con el ejército y quemar todo lo que quedase detrás, para entorpecer el avance enemigo.
La retaguardia del ejército, comandada por el Mayor General Eustoquio Díaz Vélez había partido el 21 de agosto de Humahuaca y el 23 abandonó San Salvador de Jujuy con la población civil. Desde allí marcharía cubriendo con sus guerrillas el Camino de Las Postas hacia Campo santo y luego por Cabeza de Buey hacia San José de Metán. Las fuerzas realistas con 500 hombres al mando de los coroneles Llanos y Agustín Huici, ocuparon seguidamente San Salvador de Jujuy y el 1 de septiembre la Ciudad de Salta. Asediaban permanentemente a la retaguardia, la que tenía órdenes de no comprometer un combate. Sin embargo, fueron alcanzados y se trabó un intenso tiroteo por ambos bandos. Reforzados los patriotas, pusieron en fuga la tropa realista.
Parte de Batalla del General Manuel Belgrano:
“Ayer (3 de septiembre de 1812) a las dos de la tarde, cargó el enemigo, en número de seiscientos hombres, con tanta furia sobre mi retaguardia, que se mezcló con ella y llegó al frente de mi posición al sud del Río de las Piedras casi a un tiempo; en consecuencia, hice lugar la artillería que se hallaba al mando del barón de Holmberg y mandé que, por el costado derecho, saliesen Don Carlos Forest, capitán del N° 1, con la parte de la División de Cazadores que tengo a su cargo; Don Miguel Aráoz, comandante 2° del N° 6, por el costado izquierdo con cien hombres de Pardos y Morenos, y la Caballería, al mando del Mayor General D. Eustoquio Diaz Velez, con su segundo, el Teniente Coronel D. Juan Ramón Balcarce, por el centro; avanzaron todos con intrepidez, Jefes, Oficials y Tropa, y la victoria coronó sus nobles y generosos esfuerzos poniendo en fuga vergonzosa al enemigo, quien dejó en el campo de batalla dos oficiales y cincuenta y ocho soldados muertos, y ciento cincuenta fusiles y cuarenta soldados que se hicieron prisioneros, no habiendo tenido, de nuestra parte más que seis heridos, entre los cuales el digno Don Miguel Aráoz, y muertos gloriosamente el Capitán Don Manuel Mendoza, un sargento de Húsares y un soldado.
El coronel Huici que se había adelantado hasta la localidad de Trancas, cayó prisionero y fue de inmediato trasladado a San Miguel de Tucumán. Este pequeño combate sirvió para levantar la moral de las tropas. Continuó Belgrano sin embargo su retirada hacia el río Blanco y luego hacia el río Pasaje o río Juramento.

24/8/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE GRANADEROS POR ANIVERSARIO DEL ÉXODO JUJEÑO

ANIVERSARIO DEL ÉXODO JUJEÑO
El 23 de agosto de 1812, a las 5 de la tarde, el grueso del Ejército del Norte, en operaciones al mando del general Manuel Belgrano, iniciaba su retirada desde la ciudad de Jujuy en dirección a Tucumán, tomando el camino de las Postas, en el recordado episodio de nuestra historia conocido como el “Éxodo jujeño”. Tras el grueso del Ejército, siguió luego la división al mando de Díaz Velez, antes de vanguardia, compuesta por 200 hombres, destinada a cubrir la retaguardia. Quedaba libre el área a las fuerzas realistas al mando del general Pío Tristán, más numeroso y que disponía, además, entre sus filas de tropas veteranas provenientes de España. Recuerda Mitre: “Al evacuar Jujuy se cambiaron las primeras balas de la campaña, tocando este honor al capitán Zelaya, que con un puñado de jinetes hizo un repliegue ordenado en medio del fuego sin perder un solo soldado”. Gran parte de la población civil se plegó a la retirada, y así se inició una verdadera gesta de la historia argentina.

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23/8/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DEL ÉXODO JUJEÑO

ANIVERSARIO DEL ÉXODO JUJEÑO
El 23 de agosto de 1812, a las 5 de la tarde, el grueso del Ejército del Norte, en operaciones al mando del general Manuel Belgrano, iniciaba su retirada desde la ciudad de Jujuy en dirección a Tucumán, tomando el camino de las Postas, en el recordado episodio de nuestra historia conocido como el “Éxodo jujeño”. Tras el grueso del Ejército, siguió luego la división al mando de Díaz Velez, antes de vanguardia, compuesta por 200 hombres, destinada a cubrir la retaguardia. Quedaba libre el área a las fuerzas realistas al mando del general Pío Tristán, más numeroso y que disponía, además, entre sus filas de tropas veteranas provenientes de España. Recuerda Mitre: “Al evacuar Jujuy se cambiaron las primeras balas de la campaña, tocando este honor al capitán Zelaya, que con un puñado de jinetes hizo un repliegue ordenado en medio del fuego sin perder un solo soldado”. Gran parte de la población civil se plegó a la retirada, y así se inició una verdadera gesta de la historia argentina.

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PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE CORACEROS POR ANIVERSARIO DEL ÉXODO JUJEÑO

ANIVERSARIO DEL ÉXODO JUJEÑO
El 23 de agosto de 1812, a las 5 de la tarde, el grueso del Ejército del Norte, en operaciones al mando del general Manuel Belgrano, iniciaba su retirada desde la ciudad de Jujuy en dirección a Tucumán, tomando el camino de las Postas, en el recordado episodio de nuestra historia conocido como el “Éxodo jujeño”. Tras el grueso del Ejército, siguió luego la división al mando de Díaz Velez, antes de vanguardia, compuesta por 200 hombres, destinada a cubrir la retaguardia. Quedaba libre el área a las fuerzas realistas al mando del general Pío Tristán, más numeroso y que disponía, además, entre sus filas de tropas veteranas provenientes de España. Recuerda Mitre: “Al evacuar Jujuy se cambiaron las primeras balas de la campaña, tocando este honor al capitán Zelaya, que con un puñado de jinetes hizo un repliegue ordenado en medio del fuego sin perder un solo soldado”. Gran parte de la población civil se plegó a la retirada, y así se inició una verdadera gesta de la historia argentina.

9/8/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS

El 9 de agosto de 1811, la Junta de Gobierno de Buenos Aires juzga al General Manuel Belgrano. Después de la fallida campaña del Ejército del Norte al Paraguay, declarándose que se había conducido “con valor, celo y constancia dignos del reconocimiento de la patria”.

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25/7/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE CORACEROS POR ANIVERSARIO APROBACION BANDERA

ANIVERSARIO DE LA APROBACIÓN DE LA BANDERA CREADA POR EL GENERAL MANUEL BELGRANO
Dieciséis días después de la declaración de la independencia, el 25 de julio de 1816, en su sesión del día de la fecha, el Congreso de Tucumán, por pedido del diputado don Esteban Agustín Gazcon, aprobó como bandera nacional la creada por el General don Manuel Belgrano. La disposición correspondiente dice: “Elevadas las Provincias Unidas en Sudamérica al rango de una nación, después de la declaratoria solemne de su Independencia, será su peculiar distintivo la bandera celeste y blanca que se ha usado hasta el presente…”.

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PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE GRANADEROS POR ANIVERSARIO APROBACION BANDERA

ANIVERSARIO DE LA APROBACIÓN DE LA BANDERA CREADA POR EL GENERAL MANUEL BELGRANO
Dieciséis días después de la declaración de la independencia, el 25 de julio de 1816, en su sesión del día de la fecha, el Congreso de Tucumán, por pedido del diputado don Esteban Agustín Gazcon, aprobó como bandera nacional la creada por el General don Manuel Belgrano. La disposición correspondiente dice: “Elevadas las Provincias Unidas en Sudamérica al rango de una nación, después de la declaratoria solemne de su Independencia, será su peculiar distintivo la bandera celeste y blanca que se ha usado hasta el presente…”.

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PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO APROBACION BANDERA

ANIVERSARIO DE LA APROBACIÓN DE LA BANDERA CREADA POR EL GENERAL MANUEL BELGRANO
Dieciséis días después de la declaración de la independencia, el 25 de julio de 1816, en su sesión del día de la fecha, el Congreso de Tucumán, por pedido del diputado don Esteban Agustín Gazcon, aprobó como bandera nacional la creada por el General don Manuel Belgrano. La disposición correspondiente dice: “Elevadas las Provincias Unidas en Sudamérica al rango de una nación, después de la declaratoria solemne de su Independencia, será su peculiar distintivo la bandera celeste y blanca que se ha usado hasta el presente…”.

29/6/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE PATRICIOS POR ANIVERSARIO DE LA SEPULTURA DEL GENERAL BELGRANO

ANIVERSARIO DE LA SEPULTURA EN EL CONVENTO DE SANTO DOMINGO DEL GENERAL MANUEL BELGRANO
El 28 de junio de 1820, los restos mortales del brigadier general don Manuel Belgrano recibieron cristiana sepultura en el atrio del convento de Santo Domingo, amortajado con el hábito del patriarca de la citada orden, según detalla en su última voluntad. Sobre su tumba se colocó una lápida de mármol – proveniente de un mueble familiar – encerrada en un marco de madera a nivel del suelo, con este epitafio: “Aquí yace el general Belgrano”.

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21/6/18

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE FACEBOOK DE CORACEROS POR DIA DE LA BANDERA

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GENERAL MANUEL BELGRANO – DÍA DE LA BANDERA NACIONAL.
A las 7 horas del 20 de junio de 1820, fallece en Buenos Aires el General Manuel Belgrano, “benemérito de la patria en grado heroico”, arquetipo de conducta y patriotismo.
Muere a los 50 años de edad en la mayor pobreza y rodeado de sus hermanos y unos pocos amigos. Abogado, economista, secretario perpetuo del Consulado, miembro de la Primera Junta de Gobierno. Vencedor de Tucumán, Salta y Las Piedras sufrió el sabor amargo de la derrota en Vilcapugio y Ayohuma, brillando sin embargo a gran altura el acerado y ejemplar temple heroico del patriótico guerrero libertador. Siempre daba cuartel al enemigo pero no lo pedía para él. De él puede decirse “Fue grande sin pretenderlo, y consiguió la gloria sin buscarla, en el camino del deber”. Nos ha legado la Bandera Nacional creada por él a orillas del Paraná, el 27 de febrero de 1812. Por ley del 9 de junio de 1938, se declaró el 20 de junio “Día de la Bandera Argentina”, fecha en que los honran, cada año, la memoria de su ilustre creador.

PUBLICACIÓN EN LA PAGINA DE FACEBOOK DE PATRICIOS POR DIA DE LA BANDERA

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GENERAL MANUEL BELGRANO – DÍA DE LA BANDERA NACIONAL.
A las 7 horas del 20 de junio de 1820, fallece en Buenos Aires el General Manuel Belgrano, “benemérito de la patria en grado heroico”, arquetipo de conducta y patriotismo.
Muere a los 50 años de edad en la mayor pobreza y rodeado de sus hermanos y unos pocos amigos. Abogado, economista, secretario perpetuo del Consulado, miembro de la Primera Junta de Gobierno. Vencedor de Tucumán, Salta y Las Piedras sufrió el sabor amargo de la derrota en Vilcapugio y Ayohuma, brillando sin embargo a gran altura el acerado y ejemplar temple heroico del patriótico guerrero libertador. Siempre daba cuartel al enemigo pero no lo pedía para él. De él puede decirse “Fue grande sin pretenderlo, y consiguió la gloria sin buscarla, en el camino del deber”. Nos ha legado la Bandera Nacional creada por él a orillas del Paraná, el 27 de febrero de 1812. Por ley del 9 de junio de 1938, se declaró el 20 de junio “Día de la Bandera Argentina”, fecha en que los honran, cada año, la memoria de su ilustre creador.